(dejo abierta esta página para irla llenando de reflexiones y propuestas sobre un aspecto que me parece decisivo para avanzar en nuestras propuestas. Yo apuesto, desde luego, por la introducción de una materia que podría llamarse de muchas maneras, aunque la más comprensible para todos posiblemente sea la de EDUCACIÓN MEDIÁTICA.

Recojo aquí este párrafo de Alfonso Gutiérrez en este artículo de la revista Comunicar.
En Diciembre de 2009 la Eurocámara aprobó la introducción de una asignatura de «Educación mediática» (expresión que ha venido a sustituir a «educación para los medios» en nuestro idioma). Se recomienda que esta asignatura forme parte de los planes de estudio en todos los niveles de educación escolar. En el informe aprobado por el pleno, los diputados también subrayan la necesidad de mejorar las infraestructuras en las escuelas para que todos los niños tengan acceso a Internet y proponen impulsar la alfabetización mediática de los adultos, quienes influyen en los hábitos de utilización de los medios desarrollados por los niños. En el citado informe se aclara que «la alfabetización mediática implica la capacidad de comprender y valorar críticamente los diversos aspectos de los distintos medios de comunicación, consiguiendo filtrar certeramente la información recibida a través del torrente de datos e imágenes. Desarrollar dicha capacidad es fundamental para aprovechar las oportunidades que la actual era digital ofrece» (Nota de prensa en www.europarl.europa.eu/sides/- getDoc.do?language=es&type=IM-PRESS&reference=20081216IPR44614). Tan sospechoso como novedoso resulta que el texto aprobado recomiende «que la educación mediática informe sobre los aspectos de los derechos de autor que implica el uso de los medios y sobre la importancia de respetar los derechos de propiedad intelectual». Este aspecto parece responder más a los intereses económicos de quienes comercializan los contenidos que a las necesidades educativas de quienes han de consumirlos. Aunque la Eurocámara recomienda también la elaboración de productos mediáticos con la participación de alumnos y profesores como medida de formación práctica, se echan de menos en la explicación del concepto de educación mediática referencias explícitas a la creación de productos multimedia, al conocimiento compartido, la cultura libre, a la licencia Creative Commons o cualquier otra licencia libre; algo que es difícil de comprender en la Sociedad 2.0, donde la mayor parte de la información presente en Internet ha sido generada por los propios usuarios o «prosumers»

(13 marzo 2017)
Estos días he mandado una comunicación sobre el tema al II Congreso de Educación Mediática y Competencia Digital, que publicaré aquí cuando sea oportuno, aunque se trata de una actualización de las dos entradas publicadas en Febrero en Comunicación Audiovisual, aquí y aquí.
Pongo estos días en marcha una página dedicada a las BIBLIOTECAS ESCOLARES en el apartado inferior de REFERENCIAS

(24 mayo 2017)
Como ya queda expuesto en las entradas citadas, la respuesta es sí, pero en mejor camino: las bibliotecas escolares.
Esta es la comunicación aceptada por el Congreso de Edumed17 sobre el tema (la otra admitida es sobre el Proyecto Destripando Coca-Cola)
Y esta, la última entrada en Comunicación Audiovisual sobre la comunicación de Felicidad Campal