Importante
Esta página recoge con algunas modificaciones la entrada "Cómo andamos en Educación Mediática" en el blog Evaluación.es de la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa. La única modificación ha sido subir el último punto y los cuestionarios al comienzo.







LOS INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN ¿LOS PROBAMOS?
Juguemos un poco.
Para saber de qué estamos hablando os propongo que os enfrentéis a alguno de los sencillos (y seguramente divertidos) cuestionarios que os enlazo.
  • Los cuatro primeros son los utilizados en el Proyecto de Investigación dirigido por Aguaded.
  • Los dos últimos son de elaboración propia a propósito de esta entrada.
Comprobaréis que la (auto)evaluación sirve, entre otras muchas cosas, para detectarnos insuficiencias y provocarnos interés por algunos aspectos de la EM. Nada que ver con PISA y todas esas pruebas que miden competencias para el Mercado de Emprendedores. Yo, al menos, con mi jubilación me libré de la LOMCE neoliberal y de ese artefacto nuevo que son los estándares…
Y es que, no nos engañemos, la Educación Mediática que muchos defendemos no es, ciertamente, nada funcional: solo crea ciudadanos extrañados, críticos y “tocacojones” con el sistema establecido. Este solo busca sumisión -creativa si es posible-, pero sumisión.
Vamos, que los corderos estén entretenidos con un buen pasto, pero que no traten de mirar al otro lado del muro. El tinglado de la sociedad del espectáculo mostraría sus costuras y quedaría en evidencia.
Pues eso, jueguen un poco ustedes, y ya me dirán.



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EVALUANDO LA EDUCACIÓN MEDIÁTICA

Como ya he comentado en **Comunicación Audiovisual,** en el ecosistema terminológico en el que pululan las nuevas alfabetizaciones, hay muchos tiras y aflojas, muchos “te como o me comes”; y sobre todo, mucha indefinición entre tanta definición. Más allá de las peleas de egos y cátedras, la situación refleja ciertamente una realidad muy fluida. Yo apuesto por Transalfabetización, más que nada para designar un horizonte en el que, en mi opinión, convergerán interconectadas todas las alfabetizaciones. Pero aquí me basta convenir en el término multialfabetización, por el que apuesta Alfonso Gutiérrez.

Si nos referimos a la Educación Mediática como parte fundamental de ese magma alfabetizador, podemos convenir en que, más o menos, todos sabemos a qué nos referimos. Otra cosa son los límites y los énfasis, claro.

Sobre los límites, podemos asumir todos que la Educación Mediática (también Alfabetización Mediática) se centra en la adquisición de conocimientos y habilidades para la comprensión crítica de los medios y la elaboración de productos mediáticos.

Sobre los énfasis del concepto: Hasta hace unos años, el énfasis estaba en la comprensión, mientras que ahora, con el protagonismo de las redes sociales, la elaboración de productos mediáticos forma parte consustancial.

El siguiente mapa conceptual sobre la competencia mediática que he preparado a partir de dos autoridades de reconocido prestigio, Joan Ferrés Prats y Alejandro Piscitelli(1) nos redondea el concepto:
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CÓMO ANDA EL PERSONAL EN ESTOS TEMAS
Ahora vamos al tema que nos ocupa. Cuando me preguntan sobre estos temas siempre me acuerdo de la vieja provocación de J. Ignacio Pozo(2), cuando se refería a “lo nuestro” como una escuela del siglo XIX con docentes del XX enseñando a alumnado del siglo XXI.
¿Qué pensar, si no, de esa mayoría de centros que mantienen desterradas, y hasta satanizadas sin consideración alguna, las pantallas móviles del alumnado, siendo como son el principal dispositivo con el que acceden a los medios y un elemento fundamental de socialización?. ¿Acaso no nos presentan una extraordinaria oportunidad para ayudarles a “pensarlos” y a utilizarlos de otra forma?.
Geralt. Pixabay. CCO Public Domain
Geralt. Pixabay. CCO Public Domain
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Y no solo esto, sino que, todavía más grave, las experiencias mediáticas en las que todos, alumnado y docentes, estamos inmersos cotidianamente brillan por su ausencia de los contenidos y procesos de enseñanza y aprendizaje(3)
Ya sabemos que no hay mayor atrevimiento que el de la ignorancia. Que se lo digan a Trump o a cualquiera de esos compañeros nuestros que lideran la guerrilla numantina de los apocalípticos de pacotilla con los ojos en la nuca.
Pero vayamos a los datos. Aunque, como señalan muchos autores “no existe aún suficiente investigación con evidencias científicas respecto al diagnóstico del nivel de alfabetización mediática de la ciudadanía, que permitan realizar propuestas adaptadas a diferentes sectores poblacionales”, creo que tenemos un número suficiente de investigaciones para hacernos una idea de cómo anda el personal en estos temas. Las que he consultado para escribir esta entrada las indico al final, en las referencias.
Afortunadamente, todas las investigaciones consultadas se remiten a las 6 dimensiones de la competencia recogidas en el gráfico anterior, diferenciado tres niveles: Básico, Medio y Avanzado.
¿Qué nos dicen de la ciudadanía considerada globalmente?
  • Se detectan graves carencias en el grado de competencia mediática de la ciudadanía española.
  • Estas carencias no ofrecen diferencias muy significativas en función de las variables de género, de edad y de nivel de estudios. Es decir, ni la edad ni el nivel de estudios garantizan la competencia.
  • Entre esas graves carencias está la incapacidad de la mayoría para detectar mensajes que no sean muy manifiestos, o para explicar cómo puede ejercer su influencia un mensaje que no recurre a ningún tipo de argumento (la publicidad, por ejemplo).
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  • Solo en lo que se refiere la dimensión tecnológica se obtiene una calificación suficiente. En este caso las diferencias entre las personas jóvenes y las de la tercera edad si que son muy acentuadas.

Procedencia: Ramírez-García, Antonia y González-Fernández, Natalia: Competencia mediática del profesorado y del alumnado de educación obligatoria en España.
¿Cómo están los estudiantes de los niveles obligatorios (Primaria y Secundaria)?
Hay bastante unanimidad en el diagnóstico:
  • En E. Primaria: niveles medios en todas las dimensiones de la competencia.
  • En E. Secundaria (ESO y Bachillerato): Niveles básicos en la mayoría de las dimensiones, salvo en Tecnología y Estética. Es decir, se produce un estancamiento relativo.
¿Cómo está el cuerpo docente de Primaria y Secundaria?
Aquí, sin embargo, se produce cierta disparidad en datos y análisis de los mismos, aunque globalmente el diagnóstico es realmente deprimente:
– Según equipo de Aguaded:
  • 32,5% con nivel avanzado, 34% con nivel medio (34%) y 33,5% con nivel bajo.
– Según Ramírez-García y González-Fernández,
  • Niveles básicos en todas las dimensiones.
  • 25% con nivel Avanzado
  • No llegan al 20% la capacitación en la dimensión “Ideología y valores”.
Este último aspecto es realmente muy preocupante, dada la importancia capital que tiene en la educación mediática, y en el protagonismo (casi) único que está llamada a asumir la escuela para su desarrollo.
¿Cómo salir adelante de esta deprimente situación?
werner22brigitte. Pixabay. CCO Public Domain
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Por ideas que no falte. El problema, ya lo sabemos bien, es la voluntad de afrontar los problemas.
  • Parece que la existencia de una motivación potente (profesión, aficiones,…) es un factor clave para romper barreras de edad o de falta de conocimientos.
  • Esta motivación, entre otros desencadenantes, tiene mucho que ver con el currículum. Mientras no esté presente en el mismo de forma decidida, bien como asignatura independiente (como EM o, quizás mejor, como EMI, Educación Mediática e Informacional) poco se podrá avanzar.
  • Para desarrollar la potencialidad educativa de la EM, resulta fundamental que esté presente desde E. Infantil y Primaria.
  • Es necesario trabajar la educación mediática tanto en la enseñanza formal como en la no formal. No se puede dejar de lado un amplio abanico de la sociedad que sufre igual o en mayor medida la influencia de los medios y las tecnologías de la información y la comunicación: colectivos como los mayores, las amas de casa, los desempleados, etc. Pienso en instituciones tan importante como las bibliotecas públicas, pero no solo en ellas.
  • Se necesita fortalecer en estrecha relación con la escuela la competencia mediática de las familias, para poder establecer una comunicación eficaz y focalizada en la educación compartida de los menores.
  • Las investigaciones consultadas ponen de manifiesto algo que todos deberíamos saber: la dimensión tecnológicaes en la que mejor se defienden alumnado y docentes. No debería ser, por lo tanto, la prioritaria, cuando de hecho lo es en en la mayoría de los centros. Ya se encarga la industria de hacer la tecnología cada vez más invisible para llegar al máximo de consumidores. Y, sin embargo, la escuela sigue ahí con unos pasos de retraso y unos medios tecnológicos obsoletos.
  • Otra insuficiencia de la educación mediática realmente (in)existente: soslayar la importancia capital de las actitudes, de lo afectivo. la competencia emocional resulta fundamental en el desarrollo de la competencia audiovisual.
  • Y, por último, parece que la formación del profesorado resulta un elemento clave para la consecución de niveles óptimos en todas las dimensiones de la competencia mediática. Pero, pescadilla que se muerde la cola, no podemos dejar que sea el interés intrínseco y actitudinal de la EM el que determine la formación en medios de los docentes. Todo pasa por su entrada con decisión y rotundidad en el currículo. Vamos, que diríamos aquello de Es el currículo, estúpido, remedando aquella célebre frase –”Es la economía, estúpido”– de James Carville, asesor del demócrata Bill Clinton en la exitosa campaña de las elecciones de 1992.
  • Sobre esa necesaria entrada de la EM en el currículo escolar he reflexionado en estas dos entradas: **Por qué no va a entrar la educación mediática en el posible Pacto Educativo (1)** y **No pactarán sobre educación mediática, pero podemos soñar un poco (2)**

(para 4ªESO y Bachillerato)

NOTAS
(1) La competencia mediática: propuesta articulada de dimensiones e indicadores. Revista Comunicar, nº 38. 2012: https://www.revistacomunicar.com/pdf/preprint/38/08-PRE-13470.pdf
(2)https://es.scribd.com/document/292499725/En-Que-Siglo-Vive-La-Escuela
(3)Competencia mediática del profesorado y del alumnado de educación obligatoria en España http://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=49&articulo=49-2016-05

REFERENCIAS
  • Ferrés i Prats, Joan, Aguaded Gómez, Ignacio y García Matilla Agustín (2012) : La competencia mediática de la ciudadanía española. Revista ICONO 14, Vol.10, No.3, pp. 23-42. Madrid (España) file:/Users/Angel/Desktop/Dialnet-LaCompetenciaMediaticaDeLaCiudadaniaEspanola-4102667.pdf
  • García-Ruiz, Rosa; Gozálvez Pérez, Vicent y Aguaded Gómez, J. Ignacio (2014): La competencia mediática como reto para la educomunicación: instrumentos de evaluación. Cuad.inf. no.35 Santiago http://www.scielo.cl/pdf/cinfo/n35/art01.pdf
  • Ramírez-García, Antonia y González-Fernández, Natalia (2016): Competencia mediática del profesorado y del alumnado de educación obligatoria en España. Revista Comunicar 49: (Vol. 24 – 2016) http://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=49&articulo=49-2016-05
  • Contreras Pulido, Paloma; Palanco Salguero, Antonio; Aguaded Gómez, José Ignacio (2013): Herramientas de evaluación del nivel de competencia mediática en la Enseñanza Obligatoria en España. Universitat de Girona. http://rabida.uhu.es/dspace/handle/10272/7394
  • Santibáñez Velilla, Josefina; Renés Arellano, Paula y Antonia Ramírez García (2012): Evaluación de competencia mediática según género y nivel de estudios. RELATEC Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa. Vol 11(2) file:/Users/Angel/Desktop/939-3939-1-PB.pdf
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Ángel Encinas Carazo es Catedrático de Geografía e Historia. Jubilado en activo. Último destino: IES FGB de Salamanca. Alfabetización mediática y transalfabetización. Ecosocialista. Miembro de diversos grupos de investigación e innovación educativa, ha colaborado en numerosos cursos sobre imagen y medios de comunicación. Tiene publicadas varias obras sobre lenguaje y comunicación audiovisual. Comparte y reflexiona en COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL, mediática y digital.
Las imagénes son propiedad del autor: Ángel Encinas Carazo